Hace unos días enviamos 100 cartas manuscritas a responsables de RRHH en lugar de disparar 1.000 emails fríos.
- 20 horas escribiéndolas (vs. 10 min con automatizaciones)
- 200€ en sobres y sellos (vs. 0€ con MailSuite)
- 3 días en llegar (vs. 2 segundos)
¿Efectivo? Ya veremos.
Pero en un mundo saturado de mensajes de LinkedIn y emails automatizados, apostamos por lo contrario: conexión humana real.
Si vendemos experiencias memorables «hechas a mano» en bienestar corporativo… ¿no deberíamos empezar por comunicarnos también de forma artesanal?
Si recibes 50 emails comerciales al día y 0 cartas al año… ¿cuál recordarías más?